Publicado por Etelvina Diversion , martes, 24 de mayo de 2011 8:02

Las gotas corrieron por su rostro, quebrando el blanco inmutable, haciendo puente en su nariz y desfalleciendo lentamente. El agua salia sucia o ya no lavaba sus culpas.
La esponja chocaba contra su piel una y otra vez, con un ritmo demencial... Y las gotas y el llanto se fundian.
El agua no hizo su magia, esta vez.

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