Publicado por Etelvina Diversion , jueves, 3 de marzo de 2011 7:14

Caminaban por el pasillo tomado de la mano, el tiempo era tan etereo como el vestido que la coronaba. Todo era magia.
De fondo, su cancion, entre ellos su dolor, estelarizado por sus sonrisas blancas.
Un secreto a viva voz y la gente que los vivaba.

Publicado por Etelvina Diversion , miércoles, 16 de febrero de 2011 3:21

Queme Roma por amor. La queme, y guarde sus cenizas en una caja de roble.
Quizas hoy me aparezca en tu puerta, quizas hoy te entregue, junto a las cenizas de Roma, mi corazon a manera de ofrenda. Quizas lo aceptes, quizas no.

Publicado por Etelvina Diversion 3:15

Otra vez el mismo escenario: el espejo y yo. Ambos batiendonos a duelo, dispuestos a usar nuestras mejores armas. Yo me paraba regia, radiante, con los pies tatuados al suelo, mirando un punto fijo, el oriente, quizas, o quizas era Roma.
Unos segundos bastaron para percatarme, que en ese reflejo... mi cabeza ya no estaba. y corri, horrorizada, advirtiendo que ese espejo era un espejo de futuros y admiti mi derrota.

Publicado por Etelvina Diversion , lunes, 17 de enero de 2011 15:06

Apreto bien fuerte los dientes, y juntando coraje se arranco el alma de un tiron (ya estaba listo para continuar el viaje).
Para asegurarse de no volverse a equivocar envolvio el alma en tela rosa, la corono con un moño rojo y se la regalo al mar.

Publicado por Etelvina Diversion 15:04

Seven little wonders just have woken up, im still standing in front of the same old woodden door, waiting for the lights goes off so i can cast your neon soul.

Publicado por Etelvina Diversion , jueves, 13 de enero de 2011 8:23

Voy a convertirme en mi nemesis, a tapizar el piso con cada uno de tus caprichosos. Porque entres mis pies se enredan tanto espinas como rosas, y vos no sos merecedor de ninguna.
Planeo un renacer, un cubrirme en maldad, hasta mantenerme estoica como el marmol. Y asi no sonreir jamas.

Publicado por Etelvina Diversion , martes, 11 de enero de 2011 9:18

Lo indomito del mar le recordaba a su cabello, sutilmente invitandola a dejar todo el equipaje atras, enarbolar la bandera de la libertad y hundirse buscando alcanzar el tesoro prometido.